Friday, October 22, 2010

¡Pasarla bien! ¿Cómo diferenciamos el pasar un buen rato a permanecer bien a cada rato?

El contraste entre temporalidad y bienestar como una constante en nuestros usos y costumbres, es un asunto debatible desde muchos puntos de vista. Aunque deseamos siempre estar de buen humor y por supuesto, lucir la sonrisa “estándar” de la famosa crema dental, fluctuamos al ritmo de la vida. No solo para acatar la experiencia del sabio del Eclesiastés –todo tiene su tiempo debajo del sol[1]— sino que decaemos, nos cansamos y nos desilusionamos con facilidad hasta pasar por alto oportunidades de crecimiento en nuestras vidas. Todo esto, por no contar con los recursos emocionales y espirituales para superar los inevitables embates de la cotidianidad.

¿Cuál es el inconveniente? Comúnmente optamos por resolver nuestros problemas mediante iniciativas que resultan ser triviales. Si algo no puede trascender, no significa que sea negativo, pero si quieres trascender y tener bienestar de verdad, necesitas echarle manos a cosas que aportan algo a tu vida espiritual. En las Sagradas Escrituras, hay un verso que dice:

“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.” –I Juan 4:9.
Yo concluiría diciendo que el tener una relación de amor con Dios nos da plenitud. Su amor lo llena todo. Dios sacrificó a su hijo: No necesitas sacrificar absolutamente nada más. El amor de Dios le da verdadero sentido a nuestra vida. Si quieres vivir una vida por encima de tus circunstancias, búscalo a él de corazón y encontrarás la respuesta que andas buscando.
 ________________________________________________
-->[1] Libro de Eclesiastés 3:1 

0 comments:

Post a Comment