No obstante, si hoy tenemos la oportunidad de ceder, mañana podremos beneficiarnos nosotros del bien que estamos haciendo. Un vistazo a (Efesios 2:10) nos muestra que “fuimos creados para buenas obras”. En otras palabras, somos verdaderamente útiles cuando hacemos cosas que benefician a las personas con las que nos relacionamos. En vista de esto, una actitud de misericordia, siempre será el toque mágico que mucha gente a nuestro alrededor necesita.
1. No perdonar limita nuestro recipiente para recibir perdón.
2. Resulta incoherente presentarnos como seguidores de Dios sin asumir su naturaleza.
3. No nos luce delegar el perdón a un ser intangible.
4. Solicitar el favor de Dios cuando no estamos dispuestos a favorecer a otros resulta ser una petición infructuosa.
5. Si los seres humanos no son capaces de perdonar, entonces Jesucristo, más que cumplir con la misión encomendada por su padre, estuvo haciendo turismo interno por toda palestina.
Prometamos nunca más decirle a nadie: ¡Que sea Dios quien te perdone! Pues si bien es cierto que solo el sacrificio de la cruz es suficiente para perdón de pecados, también es cierto que podemos participar de ese perdón no tomando en cuenta las ofensas. En otras palabras, perdonar no significa recobrar la confianza perdida, o reivindicar los lazos afectivos, de negocios o familiares. A pesar de ser esto lo ideal, necesitas iniciar un proceso de restauración perdonando y asumiendo tu parte de responsabilidad. El resto le corresponde a la otra persona y a Dios. .
________________________________________________






0 comments:
Post a Comment